Hablamos con Barbara, jefa de equipo en la unidad de maternidad del hospital ZAS en Amberes, sobre cómo ella y sus compañeras introdujeron la bañera de parto móvil. Lo que empezó como una petición de un pequeño grupo de mujeres embarazadas, se convirtió en un valioso complemento para su oferta de cuidados. “¿Y sinceramente? Ya no querríamos prescindir de ella,” dice.
El deseo surgió en la sala de partos
“Todo empezó con nuestras clientas,” cuenta Barbara. “Cada vez más mujeres expresaban su deseo de dar a luz en bañera, pero nuestras bañeras existentes no eran adecuadas para ello. Eran pequeñas, poco prácticas y en realidad solo servían para relajarse.”
Cuando ese deseo se hizo más frecuente, Barbara y sus compañeras decidieron tomárselo en serio. Lo vieron como una oportunidad para dar un papel más destacado al alivio natural del dolor dentro de su unidad. La bañera de parto móvil ofrecía justo la libertad y flexibilidad que buscaban.
El agua caliente marca la diferencia
Barbara no tiene cifras exactas, pero sí experiencias: “Notamos que las mujeres que dan a luz en bañera suelen estar más tranquilas. Piden menos epidurales y el parto a veces transcurre con mayor suavidad. También hay evidencia científica que indica que la bañera puede reducir las rupturas y acelerar la expulsión.”
Y esto no solo aplica a las mujeres que ya saben de antemano que quieren un parto en el agua. “A veces la idea surge durante el parto mismo. Si la matrona está abierta a la bañera, se ve que las mujeres lo perciben positivamente. Y claro, también hay mujeres que están dos minutos y piensan: no, esto no es para mí. Pero eso es lo bueno: puedes elegir.”
Sin obras, solo flexibilidad
¿Por qué eligió ZAS una bañera móvil en lugar de una fija? “Simplemente no encaja en nuestro espacio,” dice Barbara. “Nuestras habitaciones no están preparadas para bañeras de parto fijas. Habría que hacer reformas. Con una bañera móvil podemos usarla donde haga falta. Eso no solo es práctico, sino que también ahorra costes.”
Añade: “No tenemos que hacer ajustes técnicos. Las conexiones vienen incluidas en el paquete, y en cuanto a higiene: nuestro departamento de higiene hospitalaria quedó convencido de inmediato. Las fundas y materiales cumplen con todos los requisitos.”
La colaboración funciona a la perfección
Barbara también valora positivamente la colaboración con el proveedor de la bañera. “No necesitamos mucho contacto, y eso es buena señal. Cuando pedimos o solicitamos algo, siempre se resuelve rápido. Vosotros también venís cada año, incluso si no hay novedades. Eso nos parece correcto. Todo funciona bien.”
¿Recomendación? Absolutamente.
Por último, le preguntamos a Barbara qué diría a un hospital que duda si una bañera móvil es adecuada para ellos. Su respuesta: “Llevamos años diciendo que más hospitales, especialmente en Flandes, deberían considerarlo. Somos grandes fans y lo recomendamos sin duda.”




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